SALTO, Marzo 6.- (SaltoCiudad.com) Las evidencias encontradas por los investigadores y las indagatorias realizadas por el agente fiscal del Departamento Judicial Mercedes Dr. Guillermo Sergio Massaroni, dieron por tierra con la coartada esgrimida por Horacio Daniel Leguizamón por la muerte de su esposa Gisela Elizabeth Nieto, que ya diéramos a conocer.
El titular de
Al cierre de esta nota estarían arribando a nuestra ciudad peritos de la policía científica, que habrían solicitado la colaboración de los bomberos voluntarios, para realizar un rastrillaje minucioso en la vivienda y su entorno para localizar el arma homicida.
La coartada del asalto por parte de enmascarados que habrían ingresado a la vivienda con fines de robo no le sirvió porque hubo vecinos que se encontraban sentados afuera a la hora del hecho y no observaron movimientos de personas, como así otros que escucharon una discusión y como el acusado le ordenaba a la occisa que se callara.
Los hechos registrados muestran la secuencia de la discusión, el silencio, la preparación de la escena del robo y luego el pedido de auxilio al vecino que se encuentra patio por medio, manifestando que había sido asaltado.
El servicio de emergencia que es requerido socorre al herido que presentaba golpes y magulladuras y ante la presencia de la mujer muerta, a las 3:10 hs. de la madrugada de este viernes, llaman a la policía, disponiéndose que el herido fuera trasladado con custodia.
Ante la gravedad del hecho, se alerta al ayudante Fiscal Dr. Adolfo Zerbarini que se hace presente acompañado por el Dr. Ricardo Zapata, quienes avalan lo actuado y se comunican con el Fiscal de turno de Mercedes.
El médico de policía Dr. Fernando Tuzio, a las 3:25 hs. revisa el cadáver corroborando el deceso y hace su trabajo el perito fotógrafo.
La policía preserva el lugar y al arribo de la policía científica secuestran una bolsa sospechosa que se alcanzaba a ver sobre el techo de la casa, que contenía en su interior un slip manchado con sangre, un guante de latex y parte de otro, además de una porción de cabellos humanos también con sangre.
El Dr. Guillermo Massaroni, a cargo de
El victimario continuaba internado en el Hospital con consigna policial y al cadáver de Gisela se le practicó la operación de autopsia donde se observan 22 heridas corto punzantes en cabeza, cuello y manos, no encontrándose en el momento el arma homicida.
Evidentemente un drama familiar con un desenlace cruento y un ensañamiento innecesario, porque las heridas producidas en su mayoría eran mortales.- (SaltoCiudad.com)