Entrevista

Ricardo Vago: “Hay determinados empresarios amigos del poder que avanzan y nadie los toca”

El diputado provincial, Ricardo Vago, y el referente del socialismo local, Alberto Pontoni.
El diputado provincial, Ricardo Vago, y el referente del socialismo local, Alberto Pontoni.

SALTO, Octubre 29 (www.SaltoCiudad.com) Ricardo Vago habla pausado, tiene la experiencia que dan los años, años de participación en la actividad política. Años donde trabajó junto a Carlos Auyero en la fundación del partido Democracia Popular. Años de vivir en Moreno (Gran Buenos Aires), donde hace pocos meses fue víctima de la inseguridad cuando estaba ingresando a su casa y fue sorprendido por ladrones quienes se llevaron dinero, joyas y la medalla de oro de diputado nacional.

La semana pasado, Vago, diputado provincial por el Partido Socialista (en el FAP) estuvo visitando nuestra región y dialogó con SaltoCiudad sobre su trabajo en la cámara, la problemática de las rutas provinciales y sus puntos de vista sobre la situación económica y política del país.

¿Cuáles son los motivos de su visita?

Estamos recorriendo especialmente la Segunda Sección Electoral, viendo la problemática de las rutas provinciales y explicitando los problemas de los ingresos provinciales, la falta de reclamo de los fondos que retiene la Nación y que el gobernador Daniel Scioli no reclama como corresponde. Si bien soy legislador de la Primera Sección Electoral estamos también acompañando a la Segunda por eso he visitado también Colón, Rojas, y San Nicolás.

Usted ha sido diputado nacional y ahora es diputado provincial, ¿cuáles son las diferencias a la hora de trabajar?

En total los diputados nacionales son 260. Trabajan temas más alejados de la gente pero más conceptuales, tienen una mayor presencia mediática y quizás la Cámara da menos elementos para la elaboración de ideas porque hay más dificultades para conseguir desarrollos de trabajo y de colaboradores. La provincial es una Cámara de 92 legisladores, es una Cámara que en el Gran Buenos Aires casi no existe, en el interior sí. Nosotros decimos: afuera de la Ruta 6 son ciudades a escala humana donde prima la trayectoria, la historia, tanto de los vecinos como de los políticos. En el Gran Buenos Aires es más complicada la llegada a la gente, no hay difusión. El riesgo de la Cámara provincial es convertirnos en gestores de lujo de problemáticas sin tener un trabajo de interpelación, nuevas propuestas, ejercer un real control, un control de los fondos, denuncias por mala gestión.

 

¿Qué se puede hacer desde la Legislatura provincial por el tema de las rutas?

Las rutas provinciales ya no son más rutas, son senderos, por los cuales pasan enormes riquezas de la Argentina y hay zonas de las cuales se extraen recursos y los recursos no entran. Así como la provincia le entrega el 39 por ciento de la recaudación al estado nacional, y solo recibe el 19. Lo mismo ocurre con los distritos que aportan a través de impuestos y eso no vuelve.

Lo máximo que se puede hacer con el tema rutas desde la Legislatura es un proyecto de ley que las declare en emergencia para permitirle que salteando procesos administrativos necesarios, se arreglen con urgencia determinadas rutas. Esto es importante que lo hagan todos los legisladores de los partidos porque la situación es prácticamente de cesación de pagos. Los vecinos deben organizarse, hay que obligar a los intendentes a sumir el rol que tienen que tener, y que hay que exigirle al gobernador que sea gobernador en serio, y que no se esconde detrás de la  sombra de Cristina Kirchner y que reclame los fondos.

¿Cómo ve el país y la situación política actual?

 Yo creo que estamos perdiendo una posibilidad excepcional que se produce porque tenemos los mejores precios internacionales de nuestros productos de los últimos 100 años. El gobierno de Néstor Kirchner cuando gana la primeras legislativas en 2005, en vez de entender que la gente lo había votado por un reconocimiento al camino emprendido, se va concentrando, aislando, haciendo negocios, negocios incorrectos, atacando a la esencia de la democracia, impidiendo que se expresen otras voces. Uno cree que con este relato, y a veces con los intereses de determinados medios, se pierde la posibilidad excepcional que está teniendo la Argentina, que otros países vecinos han aprovechado mejor. Y esto es lamentable.

¿Considera que este Gobierno está atacando al poder económico?

No. Si uno analiza la situación de quienes más se han enriquecido y quienes se han empobrecido. El desarrollo económico no modificó el desarrollo humano. Las desigualdades se acrecentaron: los countries son cada vez más grandes, y cada vez son más numerosas las villas, que han crecido un 200 por ciento en el área del Gran Buenos Aires cuando la población ha crecido un 35. Nosotros vemos cómo no se tocan determinados intereses económicos. A Cristóbal López le dieron concesión de las máquinas tragamonedas por 30 años. Esto fue firmado por Néstor Kirchner 10 días antes de terminar su mandato. Hay determinados empresarios amigos del poder que avanzan, se desarrollan y nadie los toca. Realmente la regulación que se ha hecho es una regulación en el relato. Hay muchas cosas que no se tocan y no se quieren ver. (www.SaltoCiudad.com)

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